lunes, 27 de abril de 2009

llueve


Llueve, y parece una metáfora de lo que ocurre en mi interior. A veces eres incapaz de soltar lo que llevas dentro. Llueve y lloro sin que aparezcan las lágrimas recorriendo mi rostro. Los acontecimientos me superan, ser fuerte ahora no es suficiente, no, cuando no te puedo tocar por más que lo necesite. Permíteme gritar, ya que no puedo susurrarte al oido. Permíteme creer en todo lo que he perdido, y lo que tanto anhelo cuando no estás conmigo. Permíteme seguir creyendo en el amor, y permíteme también odiarlo con todas mis fuerzas, porque no depende de mi que los sueños se cumplan, tan sólo se realizan cuando la noche me inunda con su olor. Eres tú quien calma mi dolor...

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