miércoles, 17 de junio de 2009

La esencia

Faltan pocos días para que llegue el verano. Lo noto en el olor del asfalto después de que descargue el cielo contra él durante unos minutos. Es poco tiempo, pero parece que el cielo se haya enfadado conmigo, truena y me riñe, y yo me escondo tras las cortinas como una niña huyendo del coco.




Piso el suelo mojado. No me importa calarme hasta los huesos. Saltar encima de todos los charcos que encuentro en mi camino. Las gotas caen y hacen círculos concéntricos en los charcos. Desaparecen y forman parte de un todo. Ya no son gotas ahora son agua de lluvia. Se precipita por la alcantarilla, ligera, sin miedo. Otra parte se ha evaporado con el calor. Cuando vuelva a caer, puede que ya no huela a verano. Cambiamos. Nos transformamos. Evolucionamos. Caemos. Remontamos. Pero en esencia siempre somos nosotros

2 comentarios:

Magí Torras dijo...

si, cansa mil

q tal stas?

Magí Torras dijo...

toronto? en serio? q suerte!

no t cabe acompañante ? jajaja